Escuchando una canción de Carlos Berlanga, la memorable Noches entre rejas, me paro en unos versos:
"es la hora para el derroche, pero ya es de noche."
y recuerdo una horrorosa canción, muy tóxica, de la pachanga nocturna, que dice en uno de sus punibles versos:
"Yo soy el señor de la noche, me encanta sembrar el derroche"
Y pese a ello, la coincidencia no llega a inquietarme.
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