Si el domingo era el día del Señor y Dios ha muerto, será normal este vacío.
Tras tantos meses vuelvo al diario. Releo a Trapiello y abunda en sus diarios el ajuste de cuentas y la regurgitación de agravios. La pataleta y el alivio. Lo que en Trapiello es la querella personal, en Jiménez Lozano lo es la amargura ante los nuevos tiempos. Los diarios como protesta, anotación de cada evidencia de la desaparición de un viejo mundo. Los diarios contra la disolución. Y pienso: ¿será posible el diario celebratorio, hímnico, jovial? Uno se mete aquí como alicaido, con media estocada, con el ánimo cabizbajo con el que de niño encaraba la confesión o la caricia. A ver si hablando mudamente aquí, para nadie, el yo se apacigua y deja de dar por culo.
Eros es hijo de la necesidad, (Penía, la escasez) y de Poros (el recurso). La tensión entre escasez y recursos es la economía. Eronomía. ¿Queda claro qué mueve el mundo y por qué?
La idea del Eros como de una "ambigüedad siempre en tensión" me parece fascinante porque es así. La constante comezón, la búsqueda, el avizoramiento desesperado.
¿No es verdad que nos sentimos abrumados de tristeza ante el espectáculo de la paternidad y las pornográficas escenas públicas de vida matrimonial? No hay valor para hacer caso a Bocaccio, quien aconsejaba a los intelectuales (e intelectual es, para mí, toda persona que ha tenido comercio alguno con lo espiritual y a la vez horror ante la vida plana, desnuda) dejar el matrimonio a los estúpidos, los grandes señores y los obreros. Ay, este ridículo aristrocratismo de solterón...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
4 comentarios:
Gracias por volver a escribir.
Steiney
la tristeza no la revela la escena, sino que habita en los ojos de quien la observa. Es contra eso contra lo que hay que luchar, así que a Boccacio lo dejamos al margen.
el que vive en la contínua búsqueda suele morir en las mismas circunstancias, sólo y eternamente frustrado, no crees?.
hacía tiempo que no pasaba por tu blog, deberías escribir con más frecuencia. Un saludo.
Publicar un comentario